Historia de los cristales Swarovski desde su creación
Muchas de las personas que se deciden a comprar anillos por Internet tienen claro que los cristales Swarovski han de ser los protagonistas de la pieza que elijan. En este nuevo post del blog vamos a centrarnos en los entresijos de la marca y en su historia.
comprar alianzas de boda online, comprar anillos por internet, comprar joyas personalizadas
947
post-template-default,single,single-post,postid-947,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-child-theme-ver-1.0.0,select-theme-ver-3.8.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive
 

La magia de los cristales Swarovski

La magia de los cristales Swarovski

Muchas de las personas que se deciden a comprar anillos por Internet tienen claro que los cristales Swarovski han de ser los protagonistas de la pieza que elijan.  En este nuevo post del blog vamos a centrarnos en los entresijos de la marca, en su historia y en algunas de las razones que la han hecho mundialmente conocida y apreciada.

Swarovski es una firma que fabrica productos de lujo a base de cristales. Su sede está ubicada en Wattens (Austria) y fue Daniel Swarovski quien fundó la marca en 1895. Después patentó una máquina que permitía cortar el cristal con gran precisión y velocidad. En los años veinte sus piezas se hicieron famosas gracias a las incrustaciones en los vestidos de las mujeres de la alta sociedad europea. En la gran pantalla, una de las primeras veces que aparecieron fue en la película El mago de Oz (1945). Los zapatos rojos que Dorothy golpeaba llevaban incrustaciones de cristales de rubí. Por su parte, Marilyn Monroe lució varios vestidos de Swarovski en la película Con faldas y a lo loco (1963) y Audrey Hepburn hizo lo propio en Desayuno con diamantes (1963).

El cristal siempre ha tenido un importante papel en el mundo de la joyería y en Chateaux Thierrie damos buena cuenta de ello. En el siglo XVIII empezó a expandirse la moda de imitar al diamante. Eran los llamados “strasses” debido al nombre de un famoso joyero defraudador del siglo XVIII llamado George Frederic Strass. Este vivió un siglo antes de que Daniel Swarovski naciera. Strass presentaba fragmentos cortados de cristal como si fuesen diamantes.

De hecho, la imitación del diamante no es sino un cristal de cuarzo, incoloro y transparente, similar a un trozo de hielo. La imitación de diamante más limpia es la obtenida en los Alpes. Estas piedras se usan en la industria de la joyería. El cristal destaca por sus propiedades de polaridad. Con el tiempo fueron popularizándose estos pequeños cristales tallados que emulan a las joyas de los grandes diseñadores. Estas piezas destacan por la luminosidad de sus cristales. Las técnicas que se usan en los talleres permiten crear maravillosos efectos como el de arco iris o el de aurora boreal.

Sin comentarios

Dejar un comentario